Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris resonance. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris resonance. Mostrar tots els missatges

dissabte, 16 de maig del 2009

Energía conversacional y sociedad innovadora

ccnr-logo50Sigo pensando en voz alta, no me hagáis demasiado caso y menos a estas horas de la noche.

Sigamos con la analogía. Los átomos tienen una frecuencia de vibración. Cuando se aplica energía sobre ellos con la misma frecuencia y en fase -como los columpios- pueden entrar en resonancia. Es un fenómeno físico conocido y estudiado hasta la saciedad.

Como vimos con la difusión de la caída de gmail en twitscoop, también las conversaciones pueden experimentar un fenómeno similar. Y también por ejemplo la  difusión viral de un blog o de una opinión sobre una persona o estado, que puede llevar hasta una guerra. Pero qué es una conversación sino una relación entre dos elementos (personas?) con un mensaje? No es lo mismo cuando dos moléculas se relacionan entre ellas mediante un enlace, "enviándose" constantemente su posición y nivel de energía para mantenerse unidas o repelerse si es el caso?

Cuál será la frecuencia de resonancia de un post? Qué elementos básicos definen una conversación entre dos partes (lector/escritor+mensaje) para que se produzca un fenómeno de resonancia? Lo que está claro es que es un tema que interesa tanto a los físicos como a los sociólogos (y no digamos a los responsables de márketing). Por ejemplo este artículo se aproxima:

Uncovering individual and collective human dynamics from mobile phone records

Julián CandiaMarta C GonzálezPu WangTimothy SchoenharlGreg Madey and Albert-László Barabási
J. Phys. A: Math. Theor. 41 No 22 (6 June 2008) 224015 (11pp)


http://iopscience.iop.org/1751-8121/41/22/224015/pdf?ejredirect=.iopscience

que procede del centro de investigación de Barabási, uno de los científicos más relevantes en este área. Como este centro hay otros centros que estudian redes y ciencias de la complejidad, siendo el otro más conocido el de Santa fe. Muy relacionado con este tenemos en Catalunya el Complex de la Pompeu Fabra y Ricard V. Solé.

En todo caso no encuentro en ellos las referencias sobre estos niveles de energía conversacionales. Tal vez diréis que a diferencia de un átomo las conversaciones y relaciones humanas tienen un grado de libertad mayor. Sin embargo, a escala macroscópica, cuando hablamos de millones de personas, difícilemente este factor afectará. A escala macroscópica no somos mucho más que un atomo.

Podemos hablar de niveles de energía conversacional? Cuál sería el nivel más bajo? Tal vez aquel en que se han vencido los miedos y las desconfianzas y la información fluye incrementando la estabilidad  del sistema? Tal vez cuando aparece la empatía? Cuando un país o región considera que tiene una cultura innovadora, de qué estamos hablando? Tal vez se dé cuando la energía conversacional de la sociedad es mínima, o cuando esté en un equilibrio inestable.

Tengo muchas lecturas pendientes.

divendres, 24 d’abril del 2009

Interfaces resonantes para la universidad

mems_pump_2He leído varias veces los posts de Juan Freire sobre la empresa como interfaz y se me ocurre aplicar estos conceptos a una de las organizaciones que conozco más a fondo, las universidades y sus estructuras de transferencia de conocimiento.

Las universidades, particularmente las de estudios técnicos, se han dotado en los últimos 20 años (desde la ley de ciencia de 1986) de diferentes estructuras de transferencia de conocimiento y tecnología hacia la sociedad, favoreciendo en particular la relación universidad-empresa. En un principio fueron las "otris", oficinas especializadas en transferencia de resultados de investigación que se encargaban tanto de la relación universidad-empresa como de la gestión de proyectos de investigación.

Posteriormente aparecieron las unidades de apoyo a la creación de empresa y finalmente las de apoyo a la explotación de propiedad intelectual. Algunas estructuras cuentan también con fondos de capital semilla, parques científicos, unidades de mecenazgo, oficinas de doctorado, edificios de incubación de empresas y de proyectos...

La mayoría de universidades públicas (y algunas privadas) viven encorsetadas en unos marcos legales muy poco flexibles, el equivalente a una membrana poco o nada porosa siguiendo el símil de Juan Freire. Las OTRI han sido hasta hace poco las únicas válvulas de escape del incremento de la actividad de investigación, y muchas no han sido capaces de adaptarse al fenómeno de la creación de empresa o de valorización (por no decir nada de las posiciones ue tachan a la transferencia de prostitución de la universidad). A la membrana poco porosa se le han abierto vías de agua en forma de centros de investigación y tecnológicos con figura jurídica propia y empresas procedentes de la investigación. Algunos de estos productos de la investigación excelente se han creado con en consentimiento de la universidad y otros de espaldas a la misma.

El resultado es que tenemos un entorno de membrana rígida (universidad clásica), un cúmulo de instrumentos para favorecer la creación de satélites y numerosos satélites creados desde hace 20 años. La pregunta es: cómo podemos hacer que este conglomerado trabaje a la frecuencia de resonancia óptima creando el mayor números de satélites y que estos reviertan en la propia universidad sin descapitalizarla? Cuál sería el modelo del sistema? Cuál sería el factor de amortiguamiento (qué elementos frenan la creación de nuevas estructuras, sean empresas o centros de investigación)?

dissabte, 11 d’abril del 2009

Innovacion sincronizada y el puente de Tacoma Narrows

fall7bSiguiendo mi incursión en los sistemas de innovación he hablado ya en otros posts de -más allá de la innovación por necesidad- impulsar la innovación estratégica o vocacional en las empresas. Creo sin embargo que hay un tema del que no he leído ni oigo hablar demasiado, y es la sincronía del sistema de innovación, cómo llegar a la resonancia del sistema

Mi punto de partida es el siguiente: todo sistema compuesto por diferentes elementos necesita un acoplamiento entre los mismos para llegar a optimizar su rendimiento. Es condición necesaria pero no suficiente la existencia de las partes. Qué consecuencias tiene que estos diferentes elementos -incluyendo la administración- entiendan por innovación diferentes conceptos? Qué pasa si dejamos de lado alguna parte del sistema como por ejemplo la innovación social o el fomento de la educación en innovación en las escuelas?

Está muy estudiada la curva de difusión de la innovación, pero tal taz no tanto la relación entre los elementos. En un primer momento del sistema de innovación aparecen organizaciones con capacidad innovadora y los diferentes elementos que van conformando el sistema, desde el capital a los generadores de conocimiento pasando por las personas emprendedoras (el caso de Silicon Valley está descrito por ejemplo en el libro de Tapan Munroe " La Ecología de la Innovación"). Pero dejemos de lado el caso del Valley y centrémonos en la realidad más cercana.

Siempre hubo empresas innovadoras dotadas de liderazgo, y las que no se quedaron por el camino. Lo que no se había predicado era la innovación sistemática como proceso estratégico de la empresa, era una actitud innata. Es estos últimos 10 años se han publicado manuales, guías y estudios varios sobre este tema y el resultado es que un ínfimo porcentaje de empresas españolas apliquen la innovación a su estrategia de negocio o que apliquen la estrategia a su política de innovación. Pero algo es algo.

Tenemos también emprendedores, redes de capital, parques científicos, centros de investigación, algo de talento, organizaciones intermedias o intermediarias ... pero seguimos sin despegar, como demuestran claramente los indicadores de EIS 2008 (felicidades Euskadi, por cierto, con sana envidia). Dos cosas fallan. La adopción de conocimiento e inversión por parte de las empresas, y la cultura de la innovación que permita la cooperación. Otra interpretación de la explicación puede estar en la falta de sincronía del sistema, como se describe en el siempre interesante blog de Thought in Euskadi,  en concreto en este post sobre la Innovación Desincronizada que explica la opinión de Daniel Innerarity.

Cuál debe ser la función de transferencia del sistema de innovación? Cómo podemos establecer su frecuencia de resonancia? . Sería fantástico (o no?) que identificásemos los elementos clave (el ADN de la innovación) y cómo se expresa éste en cada sociedad para conseguir la máxima productividad en todos los ámbitos. Como en el caso del puente de Tacoma ((Por cierto, no os perdáis el video de la caída del puente de Tacoma Narrows),  tal vez lo que andamos buscando sea conseguir la máxima ligereza del puente, el mínimo coste de construcción y la máxima capacidad de transporte sin comprometer su existencia futura. No es a esto a lo que llamamos sostenibilidad?